jueves, 19 de julio de 2012

#18

Quiero que lean ésto. Realmente no me reconozco en este manuscrito de mayo del 2011. En ese contexto de aislamiento escribí un sinsentido tan grande me llevó una carilla. Generalmente edito tres veces lo que escribo, de modo que no se note lo estúpida estaba en el momento de la producción pero al leer ésto me di cuenta tendría que editarlo entero, es decir, comenzar todo desde cero y a decir verdad; es casi imposible abordarlo de manera similar. Lo que estoy queriendo decir es que voy a transcribirlo tal cual lo escribí, oración por oración, párrafo por párrafo... no olviden no opinar.

Conocer verdades (ya el título es una pavada, ¿no?)

"El hombre nada más desea la verdad en un sentido análogamente limitado: ansía las consecuencias agradables de la verdad, aquellas que mantienen la vida; es indiferente al conocimiento puro y sin consecuencias e incluso hostil frente a las verdades susceptibles de efectos perjudiciales o destructivos."
Friedich Nietzsche; "Sobre verdad  y mentira"


 A partir del estudio de los pensadores griegos, el conocimiento se entrelaza con un concepto antiguo que relaciona la búsqueda permanente de la esencia de los objetos estudiados. A pesar del paso del tiempo, muchas de las investigaciones contemporáneas nos hacen remontar a esos años dada la interrelación hallada en el conocimiento de la verdad desde esa cosmovisión.
 La verdad; según los griegos, era ese conocimiento de tipo puro; esa esencia que nos llevaba a conocer todo lo secundario ya que se encontraba en ella "la base de todo lo demás". Pensar que hay una base y que ésta es inmutable1 me lleva inevitablemente a creer que la verdad valedera es sólo la nuestra. En el ámbito particular, el hablar con otra persona es de por sí un intercambio mutuo de verdades, nuestras verdades. Justificarse con frases como "siempre pensé así", "nadie cambia mi parecer" es atribuirle cierto carácter absoluto a lo que debería ser cambiante, hasta diría que es un acto político defender posturas ajenas desde nuestra mirada.
Ser superfluo no me molesta, al menos sé que cierta persona está constituida por la filosofía de las modas efímeras y que pasan cual viento zonda en verano. Ahora, acostumbrarse y aceptarlas es el error. Apropiarse de lo estático, creer que aceptar imposiciones y autoimposiciones en la propia apropiación (si se entiende lo que quiero expresar); creer que jamás estaremos ni tan lejos de la mentira ni de la verdad hacen a la esencia de la ambición y el egoísmo del ser humano, un combustible del afán de gloria eterno. 
Pensar que no habría que pensar o decir porque todo se ha mentado y dicho desalienta al investigador de la verdad. Tener en cuenta que nunca erraremos si vivimos en este mundo y que sólo nuestras verdaderas perduraran para el avance del conocimiento objetivo, no sólo del público, sino también de uno mismo como teórico sin matrícula, del maestro y aprendiz propio. Utilización de guías y luego senda libre a lo propio, la disertación propia, verdad parcial y jamás errada o totalmente valedera.

Ojo, es un círculo vicioso... está es mi verdad parcial, ¿o no?


1  (no entiendo ni mi caligrafía, creo que quise escribir eso. Ahora eso es un problema, no se qué quise decir siquiera)

5 comentarios:

  1. No te maltrates así! :(
    Es cierto que tu texto es confuso y contradictorio, pero resulta digno de elogio que hayas intentado tan siquiera hacer un aporte respecto a un problema tan intrincado y díficil como el de la verdad.
    Personalmente la frase de Nietzsche suscita en mí una reflexión sobre el papel de la irracionalidad en el hombre: ésta es necesaria para la supervivencia de la especie, si actuáramos de un modo totalmente racional probablemente eligiríamos no reproducirnos por el hecho de que la vida está llena de sufrimiento y realmente carece de todo sentido trascendental. Es sabido que entre las parejas con mayor educación el nivel de natalidad decrece respecto a las menos educadas. Así, la verdad, si se nos ofrece completa y sin vueltas, es de alguna manera enemiga de la vida, aunque este no es el punto donde debemos considerarnos derrotados, sino el punto a partir del cual debemos empezar a elaborar estrategias que nos lleve a un mundo mejor...
    Y ahora sí, comenté tu sinsentido con otro mayor :P

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  2. Me lo critico porque estaba harto ebria esa noche que lo escribí. Creo que deben conocer la parte editada y el desastre sin editar. Tendría que hacer como Galeano. Su último libro lo hizo en 14 años porque lo edito 30 veces.

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  3. Las cosas que surgen cuando uno está borracho, ¿no? jaja

    En lo personal quiero contribuir con las ideas de Bachelard que vimos en Psicología, que si bien están abocadas al conocimiento científico bien pueden aplicarse a otros campos del conocimiento.

    Concuerdo con él en que todo conocimiento debe esperar a ser, en algún momento, refutado. Aún así, no por eso debe desmerecérselo - si ese conocimiento en particular no existiese, no habría qué refutar.

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  4. Borracha un martes, según recuerdo. No se me puede dejar sola...

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