viernes, 8 de abril de 2011

#10

Insomnio (parte uno)



Son las 3:29 am del 16 de noviembre. No puedo dormir, el estudio amenaza a mi cerebro con insomnio y sólo acepta una entrada en el blog o alguna foto en el fotolog (aunque ahora esté desconectada del mundo, en este cuarto piso). El cuarenta por ciento de la gente dice que ya pasaron de moda todas esas páginas, que son prácticamente obsoletas… es por eso creo que esa gente debe saber que para mí es una forma de descargarme con la realidad mediante divagaciones filosóficas (o algo así) y que mientras sea uno solo el que entre y lea mis escritos ya soy tremendamente feliz.

En este momentos estoy escuchando la radio y mientras le escapo a David Guetta y los Ratones Paranoicos pienso en la visita de los Black Eyed Peas a nuestro país y, por tanto, en la mutación como grupo. Creo que casi todos los conocemos por la canción pacifista con Justin Timberlake, canción que escuchamos hasta el hartazgo, probablemente tanto como Color Esperanza de Diego Torres. Bueno, les voy a pedir me den la mano así cruzamos la avenida y volvemos totalmente atrás. Antes que se uniera la “fergielicious” el trío hacía rap en antros de la costa oeste de EE.UU. He leído algunas de las letras de esos años pero a pesar de no ser brillantes se entendía la idea: estaban en contra de todo: los ricos, sus posesiones, la corrupción del país…
Ahora me pregunto: ¿Y qué carajo pasó en el medio? Hoy en día son una burla total de lo que fueron. Sus antiguos seguidores los odian profundamente, según entrevistas de un documental que ví sobre ellos hace muchos años, se vendieron por dinero y eso es imperdonable.
Ahora, según lo que yo pienso se me ocurren tres posibles respuestas:
A- Tienen que comer.
B- Les interesa ganar dinero a cualquier precio.
C- No creen en nada que valga la pena lo suficiente (tal como sus seguidores) como para componer algo con un poco de sentido o al menos una historia interesante, una historia de vida.
Creo que la respuesta más adecuada es B. Ser comercial me hace intuir que sus canciones no valen ni cinco centavos para mí mas millones de dólares para ellos. A veces pienso: ¿hasta qué punto todos nos exponemos al ridículo por dinero? Y no solamente ellos, sino todos nosotros en la cotideanidad. Me daría vergüenza ser un fan, un colega que los conozca o hasta un amigo de alguno de ellos.
Ahora me suavizo porque estoy escuchando en la trasnoche tres canciones hiladas de Blur, a saber: There’s No Other Way, Country House y Beetlebum.
Pido disculpas desde ya por los agravios, soy media maleducada y boca sucia pero me cansé, se acabó el filtro del superyó, está dañado por las pocas horas de sueño.

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